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Entrevista a Luis Tabuenca

Luis Tabuenca, percusionista compositor improvisador

Luis Tabuenca, compositor y percusionista español con gran experiencia internacional, desarrolla su carrera enfocado en la música contemporánea,  experimental y en la improvisación. En esta entrevista, realizada dentro del marco de un trabajo de investigación sobre el estudio y el conocimiento de obras para instrumentos de percusión no convencionales, Luis nos habla desde su propia experiencia de las posibilidades que ofrecen estos instrumentos, de la improvisación, la composición, y el estudio de obras de estas características.

1. ¿Por qué decidiste especializarte en obras con instrumentos no convencionales y en la improvisación con ellos?

En realidad, no es una decisión que haya tomado conscientemente, supongo que es una evolución. Aunque mi formación es totalmente clásica, y conozco bien el repertorio orquestal, en los últimos años de mi formación en Zaragoza mi gusto por lo “raro” comenzó a agudizarse. Si tuviera que elegir cuando fue mi momento de epifanía, diría que fue la primera vez que escuché tocar en directo a Steven Schick, percusionista solista y leyenda viva de la percusión.

Años más tarde, y ya como alumno de postgrado en la universidad de San Diego en California donde Steve fue mi maestro, recordaba esta anécdota con él y me comentó que lo mismo le había sucedido a él, la primera vez que escuchó interpretar “Psappha” en su estreno en Estados Unidos, allá por el año 1977.

A mi regreso a España, no tardé mucho en darme cuenta de todo lo que me había influenciado mi etapa americana: los compañeros, los profesores, el ambiente de apertura y experimentación que se respiraba en el departamento de música, fue quizás la principal fuente de inspiración para comenzar a buscar mi propio camino dentro del arte.

De todos modos, tengo la sensación de que esta evolución no acabará aquí y que me llevará a muchos otros lugares que por ahora desconozco.”

2. Tomando como referencia obras que has interpretado como puede ser “Sanctuary” de Roger Reynolds, “The King of Denmark” de Morton Feldman o “9 Gardens” de Jaime Oliver me gustaría hacerte un par de preguntas sobre el estudio de ellas. ¿Cómo se afronta una obra así antes de empezar a tocarla, es decir, cómo es su preparación y su estudio?

En general, mi forma de trabajar funciona de una manera muy similar a como lo haría un actor durante el proceso de elaboración de un personaje.

En la primera fase o fase de documentación, el objetivo es el de diseñar una estrategia de estudio adecuada para esa obra en concreto. Para ello, trato de recopilar tanta información como me sea posible sobre la obra y su autor. Aquí, conviene mencionar que tanto en “Sanctuary” como en “9 Gardens”, trabajé directamente con el compositor, de manera que toda la información que necesitaba me vino dada de primera mano. En esta fase, es donde realizo también las primeras lecturas de la partitura y establezco así un calendario de trabajo.

En la segunda fase, trabajo minuciosamente en cada detalle de la partitura, tratando de no perder de vista la idea general de la obra. En el caso de “Sanctuary”, el reto era encontrar puntos de referencia a lo largo de la obra, de manera que el diálogo entre la percusión y la electrónica no perdieran en frescura ni en intensidad a lo largo de los casi 20 minutos que dura la pieza. En el caso de “9 Gardens” y “The King of Denmark” fue más un trabajo de composición. Si bien en ambos casos la estructura está bien definida, existe mucho margen de acción por parte del intérprete. Una vez definidos los detalles, el trabajo de aprendizaje de la obra de Feldman fue un trabajo coreográfico. Trabajé durante más de un mes a cámara lenta para que mi cuerpo aprendiera la secuencia de movimientos y la música que estos generaban.

En la tercera y última fase del trabajo, la fase de simulación, el objetivo final ha de ser dominar totalmente el material, de modo que al tocarlo, de la sensación de frescura y espontaneidad, casi como si lo estuviera improvisando. Para ello, planeo en mi estudio unos días de grabación audio/video, y otros días de tocar para gente de confianza. De esta forma, tomo distancia del trabajo y obtengo una visión más objetiva del punto en el que me encuentro para alcanzar mi ideal de interpretación de la obra

3. ¿Sueles relacionar unos instrumentos con determinadas características sonoras a un tipo de música en concreto? ¿Y con determinados lugares?

Siempre tengo muy presente el espacio en el que toco y los sonidos que me rodean en el momento de la actuación, para que cada experiencia de concierto sea única. Aunque, cuando viajas, sobre todo como percusionista solista, es esencial saber flexibilizar en la medida de lo posible las expectativas y adaptarte lo más rápido posible a la realidad del lugar, sabiendo que en numerosas ocasiones no se van a dar las condiciones idóneas.

4. Cuando tienes que improvisar en el momento (como pueda ser en alguna performance como “Enduring freedom”), ¿sigues una serie de motivos, reglas o premisas a la hora de la interpretación o esa improvisación fluye de forma totalmente libre y espontánea?

En general, cuando improviso con gente sobre un escenario, no hay reglas. El objetivo es crear un diálogo sonoro de la misma manera que un grupo de amigos lo harían en una conversación. Como pasa en la vida, muchas veces después de hablar no se ha llegado a nada, o se han dicho muchas cosas sin sentido. Eso es el riesgo y lo que tiene de real la improvisación y generalmente el público así lo entiende y lo acepta.

En el caso de “Enduring Freedom”, al ser una coreografía ya cerrada, es un poco diferente. La danza en este caso, compuesta e interpretada por Imre Thormman se muestra como una partitura con una hoja de ruta bien definida. En ella, el bailarín busca encontrar una situación de completa libertad que lo aleje por un rato del mundo racional y que lo sumerja en un viaje por el inconsciente. En mi caso, mi libertad se basa en conseguir entrar en su mundo y dialogar con él.

5.   ¿Crees que es un tipo de música que poco a poco va ganando seguidores, es decir, el público a medida que la va escuchando ya sea en un concierto, en un museo, en una clase magistral, va interesándose más por ella?

Creo que, al igual que en el resto de las artes, siempre han existido expresiones artísticas que no han contado con un gran número de seguidores, pero no por ello han dejado de existir. Es más, muchas de estas corrientes minoritarias han ejercido una enorme influencia una vez desaparecidas. Tampoco se puede obviar el control y el poder que ejercen las estructuras de poder económico en el desarrollo o no de un determinado arte. Lo que en una época se tacha de “degenerado”, años más tarde se puede ver en los museos más famosos y adquirido por una gran suma de millones. Todo eso también afecta a que un tipo de música o un artista en concreto vaya ganando seguidores.

De todos modos, las herramientas de difusión e intercambio que existen hoy en día, permiten llegar a un público que hace tan solo 50 años sería impensable.

6. ¿Qué le dirías a esa parte del público que es reacia a este tipo de obras, performances, etc.?

Pienso que la gente que acude a mis conciertos es un público muy inteligente, así que no creo que se trate tanto de un problema de entendimiento sobre lo que pasa durante la actuación. Para mí, el problema reside en las ideas preconcebidas que uno lleva a la sala de conciertos. Estas ideas nos dicen lo que es, o lo que creemos que debería ser la música, o la danza, o la escultura… en definitiva, nos anulan la capacidad de disfrutar de ese momento y que seamos nosotros mismos los que creemos nuestra propia definición de lo que es para nosotros música o cualquier otra disciplina artística.

7.  Como docente, ¿consideras fundamental la experimentación con diferentes objetos que nos rodean?

En el caso de la formación musical, resulta sorprendente observar cómo aún hoy en día se sigue enseñando a tocar un instrumento desde una perspectiva rígida y categórica, dejando de lado los miles de hilos que nos conectan con otras culturas, con otras maneras de tocar y de hacer música. Como seres humanos, estamos siempre aprendiendo, de manera que la experimentación y cualquier otro tipo de actividad que fomente la creatividad es esencial en cualquier etapa de aprendizaje en la que uno se encuentre.

Tras esta breve entrevista hemos podido conocer un poco más la trayectoria de Luis, su forma de trabajar y sus ideas tan enriquecedoras respecto a la percusión menos convencional. Si estáis interesados en conocer más y ver su trabajo, podéis hacerlo en: luistabuenca.com.

Un comentario en “Entrevista a Luis Tabuenca

  1. Si tuviera que definir con una palabra cómo es escuchar una interpretación de Luis Tabuenca, diría AUTÉNTICO.
    Su manera de trabajar y transmitir es única porque parte siempre de un estudio exquisito de lo que vaya a interpretar junto a una puesta en escena estéticamente impecable. Huelga decir que su implicación en todos los conciertos es absoluta, independientemente de que se trate de un auditorio de un conservatorio de una ciudad pequeña o de una sala en Barcelona, Nueva York o El Cairo. Transmite como nadie porque cree firmemente en lo que hace, sin trampa ni cartón.
    El futuro de la música contemporánea y la fusión de las artes en España tienen sin duda en Luis Tabuenca uno de sus pilares fundamentales.
    Enhorabuena Beatriz por la entrevista y gracias Luis por seguir creando.

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